Sobre mí

Enseño francés para usarlo. No solo para estudiarlo.

Soy Audrey, profesora de francés nativa especializada en hispanohablantes, y llevo más de 15 años enseñando a adultos.

Quiero ayudarte a sentirte libre y seguro cuando el francés aparece en tu vida — aunque estés empezando.

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Audrey de pie en una calle de París con una camiseta de rayas

Yo también he estado al otro lado

Aprender un idioma de adulta me cambió como profesora.

Soy francesa, pero cuando llegué a Barcelona me tocó estar al otro lado: aprender español y catalán mientras trabajaba, me instalaba en otro país y seguía con mi vida.

Sé lo que es querer expresarte y no encontrar las palabras. Pensar demasiado antes de hablar. O saber perfectamente lo que quieres decir… pero no saber todavía cómo decirlo.

No necesitas hablar perfectamente para empezar a comunicarte.

Esa experiencia ha marcado mucho mi forma de enseñar francés.

De la Provenza a Barcelona

El francés es mi lengua. Enseñarlo, mi profesión.

Nací en la Provenza y me formé en París, donde obtuve un Máster en enseñanza del francés como lengua extranjera en la Sorbonne.

En 2009 creé LinguaYa en Barcelona.

Desde entonces he acompañado a cientos de hispanohablantes con razones muy distintas para aprender francés: vivir en Francia, trabajar con francófonos, hablar con la familia, viajar, preparar un examen…

Pero detrás de situaciones tan diferentes suele haber una misma necesidad:

Poder usar el francés cuando de verdad hace falta.

+15 añosenseñando francés
Máster FLESorbonne · París
Desde 2009LinguaYa · Barcelona
Cientos de alumnoshispanohablantes

Mi forma de enseñar francés

En francés, hablar no es el final del camino.

Se aprende hablando.

No creo que tengas que esperar a «saber suficiente» para empezar a hablar.

Hablas. Te equivocas. Te corrijo. Lo vuelves a intentar.

Poco a poco, lo que al principio requería pensar cada palabra empieza a salir con más naturalidad.

Por eso trabajo con un francés práctico, oral y conectado con situaciones reales.

No se trata de estudiar más. Se trata de aprender lo que de verdad te va a servir — y practicarlo hasta que salga solo.

Audrey con auriculares trabajando delante de su ordenador

Francés para hispanohablantes

Sé qué te suele costar más en francés.

Después de tantos años trabajando con hispanohablantes, conozco bien esas dificultades que vuelven una y otra vez.

La pronunciación que no se parece a lo que lees.

Los sonidos que no existen en español.

Entender bastante… hasta que un francés empieza a hablar a velocidad normal.

O ese impulso de querer construir la frase perfecta antes de atreverse a decirla.

Conocer estos obstáculos me permite anticiparlos, explicártelos de una forma que tenga sentido para ti y, sobre todo, ayudarte a superarlos practicando.

Prefiero que te hagas entender con un francés imperfecto a que tengas un francés perfecto que nunca te atreves a hablar.

No todo el mundo necesita aprender de la misma manera

Por eso en LinguaYa hay diferentes formas de aprender francés.

Después de años enseñando presencialmente en Barcelona, descubrí que las clases online también podían ser cercanas y adaptarse mejor a vidas y necesidades muy diferentes.

Hay quien necesita un grupo, compañeros y un horario fijo cada semana.

Hay quien necesita poder practicar cuando encuentra un hueco.

Y hay quien llega con algo muy concreto: un examen, una entrevista, una mudanza, una situación profesional.

La mejor forma de aprender no es la misma para todos. Es la que te ayuda a seguir practicando y a utilizar el francés que realmente necesitas.

Lo que dicen mis alumnos

Más que aprender francés: atreverse a usarlo.

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El francés que de verdad cuenta

El que te atreves a usar.

Para pedir algo. Para trabajar. Para viajar. Para hablar con alguien que quieres. Para empezar una nueva vida.

No hace falta esperar a sentirte preparado.

Se empieza hablando.

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